martes, 19 de febrero de 2008

Julita, te querré siempre

Aun no tengo claro el momento en que aprendí a quererte, Julita. Cuando te pienso se me antoja mucho que estés contenta y cuando te recuerdo una emoción tierna y dulce invade mi ánimo.

おばあさん, tú y tu manera de entender el mundo despiertan mi respeto, yo te miro y se me antoja ser mucho más de lo que soy, para que tu sonrisa sincera aparezca de repente y para que la satisfacción de mi progreso te alegre el día. Hace rato que me he olvidado de la “haraganería” (simpática palabra de tus labios que impacta serio y muy adentro mi persona) y ahora que nos vemos me alegro de encontrarte y de ver en ti un motivo más para continuar mi camino al éxito. Se lo debo a la vida, a mis padres y a la fuerza de mi corazón.

Pienso en nosotros y la curiosa forma en la que el destino nos ha unido; pienso que podrías haber conocido a otro que no sea yo; y esa idea me pone muy celoso. No te cambiaría por nada ni por nadie. Estoy seguro de que Dios tiene mucho que ver entre nosotros.

Recuerdo a mi abuelita y sus misterios. Ella también tenía fotos de Juan Pablo II y también recuerdo la vez en que puso mi cabeza debajo del manto enorme de la hermosísima imagen de la Virgen María mientras rezaba fervorosamente. Cosas de abuelitas; tan simpáticas y llenas de significado.

Hoy he venido para corresponder todo el cariño que me has dado y para agradecerte el ejemplo de una vida sabia y llena de amor.

Con todo el calor de mi afecto un abrazo enorme para ti, mi muy querida Julita

p.d. Aún no sé como escribir correctamente la pronunciación con la que Renato me enseño a llamarte; es por eso que resolví llamarte Julita. No me tomes como un atrevido, es solo que te quiero. Eso y que “Julita” es muy bonito para mis oídos.

viernes, 20 de julio de 2007

Sí, te quiero (bonus words)

Sí, te quiero

pero no seré tuyo siempre

a menos que me abrigues/

la emoción de yo tenerte

el desinterés para lo vano

el grabado tuyo acá en el pecho

el sexo firme entre tus piernas

las ganas de cumplir

los ojos con tus labios

tu voz en mis oídos

el futuro ahí en el vientre

a menos que me espantes/

insoportables levedades

estas locas ganas de inmolarme por ni mierda

el incendio de verte como carne

el miedo atroz de no saberte

la fina angustia eterna de saber

que no somos el uno para el otro.

sábado, 9 de junio de 2007

no me sobra el olvido & see you soon

no sé

solo no sé


cómo me recostaré

al lado de tu manera

de ver el mundo


cuándo será lo mejor que hago

ver lo que tus ojos


y me vengo soñoliento

a pensarte


te veré pronto

y no sé

yo solo no sé

Vana Nigromancia

Hoy he extrañado poco

poco, pero merodeaste


Pienso que te has muerto

siento que así es

me parece mal…

casi todo ahora ya sí.


Nigromancia vana

tu alma nunca fue mi prioridad

debería saludar tu muerte

cruzar ese río tiene más de bueno y

percatar mi mala sangre será egoísmo.


De no tenerte, de no deslizarme con tus ideas

ni tu entrepierna.


Esto me da más ira mas aún:

sí, me dueles

no por ti; sino por egoísmo muy selecto.

Cuandos

yo no corro cuando tu ausencia se vuelve furiosa

y cuando la memoria se me torna muy filuda y corta ciega mi entraña más querida… ni una queja

y cuando me percato, segundos eternos, de que ya tu sin mí y para siempre… el miedo... bah! el miedo...

por que desde que te fuiste de conmigo no sé de quién será la humanidad (costal con huesos) que era mía; pero sobre todo tuya.

Cuando mi corazón filtra odio

He pensado salir, reventar la tensión de tanto harapo, subir un tramo, desde ahí volverme y verte.

Estarás ahí, confiada en la proyección de tu falsa imagen.

Fulminaría de una sola pasada tus escudos y pertrechos; te pondría desnuda… mejor calata y fea como cuando te ves al espejo con total sinceridad… lo haría.

Pero no tengo motivos

Te los llevaste todos

Si por lo menos hubieras tirado el tesón de mi descuido…

El Ángel

Mi ángel por amor ha decidido convertirse en un ser humano.

Y yo…yo soy solo un puto que solía tener un ángel.

Y Tú, ex-ángel… qué serás Tú.

Un rastro de plasma que se difumina junto a tus ojos ahora mortales.